LA SEGUNDA OPORTUNIDAD TRAS EL ESTADO DE ALARMA

Los mecanismos establecidos en la Ley de Segunda Oportunidad, para exonerar las deudas de las personas físicas, tras un procedimiento de liquidación concursal, es otro de los instrumentos que nos ofrece nuestra legislación para evitar males mayores, que pueden venir tras el estado de alarma.  Esta Ley tiene como finalidad partir de cero, en caso de que el pasivo sea superior al activo. Con ello podremos «limpiar» nuestras deudas, a cambio de entregar todo nuestro patrimonio, pero pudiendo iniciar una nueva vida, sin las cargas que suponen las deudas, anteriores, sin duda agravadas por la crisis del estado de alarma.

Se trata de un mecanismo para la liberación total del pasivo de personas físicas, tras la finalización de la liquidación concursal de las mismas. Es decir, que primero deberán tramitar un concurso de persona física, y en caso de que con la liquidación de su activo no sea suficiente para cancelar todas sus deudas, podrá quedar liberada de estas si cumple una serie de requisitos.

Artículo 178 bis. Beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho.
1. El deudor persona natural podrá obtener el beneficio de la exoneración del pasivo insatisfecho en los términos establecidos en este artículo, una vez concluido el concurso por liquidación o por insuficiencia de la masa activa.
2. El deudor deberá presentar su solicitud de exoneración del pasivo insatisfecho ante el Juez del concurso dentro del plazo de audiencia que se le haya conferido de conformidad con lo establecido en el artículo 152.3.
3. Solo se admitirá la solicitud de exoneración de pasivo insatisfecho a los deudores de buena fe. Se entenderá que concurre buena fe en el deudor siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

1.º Que el concurso no haya sido declarado culpable.
2.º Que el deudor no haya sido ni condenado en sentencia firme por delitos contra el patrimonio, contra el orden socioeconómico, falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores a la declaración de concurso. Si existiera un proceso penal pendiente, el juez del concurso deberá suspender su decisión respecto a la exoneración del pasivo hasta que exista sentencia penal firme.
3.º Que, reuniendo los requisitos establecidos en el artículo 231, haya celebrado o, al menos, intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos.
4.º Que haya satisfecho en su integridad los créditos contra la masa, y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios.

El procedimiento concursal tiene diferencias, según se trate de un autónomo o empresario, o una persona física no empresaria, iniciándose en este último caso a través de un mediador concursal, que negociará con los acreedores, a fin de evitar el procedimiento judicial de concurso. No es objeto del presente artículo analizar todo el procedimiento concursal, simplemente informar a nuestros clientes, de la posibilidad que tienen, en caso de que su planificación financiera y empresarial, tras el estado de alarma, no logre los objetivos previstos.

Por tanto en caso de ser persona física, y no poder afrontar sus deudas y demás obligaciones y compromisos adquiridos, tras el estado de alarma, podrá utilizar el procedimiento concursal para intentar llegar a un acuerdo con los acreedores, y poder salvar así su negocio y parte de su patrimonio. En caso de no poder hacerlo, y no ser suficiente su activo para cancelar todo su pasivo, podrá liquidar este, exonerándose de su pago, a través de este mecanismo jurídico, y con ello tener una segunda oportunidad en su vida.

Aunque todo su activo no sea suficiente para cancelar todo su pasivo, puede tener una segunda oportunidad en su vida y en RUIZ&MONRABAL ABOGADOS le ofrecemos el asesoramiento necesario para ello

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.