PLANIFICACION HEREDITARIA: UNA ASIGNATURA PENDIENTE

No es nuestra intención realizar un artículo completo sobre la sucesión hereditaria, sino simplemente captar el interés del lector sobre una materia cuya regulación está siendo motivo de controversia en el mundo jurídico. Desde el derecho legitimario desde el punto de vista civil, hasta el Impuesto de Sucesiones desde el punto de vista tributario. Es por ello que debemos de planificar con tiempo la futura sucesión para así repartir los bienes tal y como interese a su propietario y futuro causante, garantizar una correcta sucesión de la empresa familiar si la hubiere, o intentar reducir en la medida de lo posible el impuesto que en su día pagaran nuestros herederos.

En cuanto al derecho legitimario, es un tema en debate actualmente, pues se trata de una limitación importante a la voluntad del testador, que tiene su origen en una sociedad con una estructura familiar muy diferente a la actual. Por tanto no creemos que se tarde mucho en poner sobre la mesa una modificación de dicha normativa por parte del legislador, ya que en la sociedad dicho debate ya se ha puesto en marcha. La  por parte del legislador, ya que en la sociedad dicho debate ya se ha puesto en marcha. El derecho legitimario gira en torno a tercios de la herencia, reservando a los herederos legitimarios (básicamente los descendientes) dos tercios de la futura herencia, sin que nada pueda hacer el testador para reducir dicha limitación, dejando a su libre voluntad tan solo un tercio de su herencia, para dejárselo por ejemplo a su cónyuge, pareja de hecho o sentimental.  Asimismo un tercio de los dos de la legítima deberá de adjudicarse por partes iguales a los descendientes del causante, pudiendo mejorar o desequilibrar sus adjudicaciones entre ellos con el otro tercio.

Como vemos las limitaciones a la voluntad del testador son muchas, pero también lo son las posibilidades, por lo que deberemos tener claro cuales son nuestras intenciones para poder preparar una herencia futura de acuerdo con las mismas. Sabiendo siempre que podremos cambiar de opinión posteriormente, ya que el derecho sucesorio no entra en vigor hasta el fallecimiento del causante.

En cuanto a la voluntad de reparto futura, hay dos elementos que cobran especial relevancia en estos casos, por un lado el reparto patrimonial y por otro el empresarial. En cuanto al patrimonial hay que tener en cuenta que el testador quiera asignar bienes específicos a cada heredero por múltiples motivos, como son las preferencias de adjudicación de los propios herederos (viviendas propias) o preferencias del propio causante según el uso y destino de los inmuebles (arrendados, afectos a empresas, utilizados por terceros, o por los propios herederos) En cuanto al patrimonio empresarial, es importante dejar encarrilada la continuidad de la empresa familiar, no solo con la disposición testamentaria, sino además utilizando los correspondientes instrumentos mercantiles que hagan factible dicha continuidad.

Desde el punto de vista patrimonial y empresarial, debemos de tener en cuenta no solo las preferencias del testador, sino además la tributación que en su día grave dicha sucesión, pudiendo y debiendo realizar una planificación previa para intentar paliar en la medida de lo posible el impacto de los Impuestos en los herederos, que puede llegar a ser muy importante. En todo caso hay que tener en cuenta que la normativa tributaria es cambiante por lo que tampoco podemos prevenir absolutamente todo, por cuanto la misma puede modificarse durante el tiempo transcurrido hasta el devengo tributaria, es decir el fallecimiento del causante.

Es por todo ello por lo que hacemos hincapié en planificar con anticipación todos estos aspectos, para intentar no tener problemas entre los herederos o con la Administración tributaria el día de mañana, poniéndose en manos de un buen asesor sucesorio que les vaya aconsejando sobre todos estos temas, como lo es nuestro despacho RUIZ Y MONRABAL ABOGADOS.

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