A VUELTAS CON EL IMPUESTO SOBRE EL INCREMENTO DEL VALOR DE LOS TERRENOS DE NATURALEZA URBANA (PLUS-VALIA)

Mucho se está escribiendo y rumoreando sobre el presente y el futuro de este impuesto municipal. Lo bien cierto es que hasta la actualidad el Tribunal Constitucional solo ha establecido el no devengo del impuesto cuando el bien inmueble se vende con pérdidas, pero nada dice sobre la total falta de rigor para el cálculo de la cuota del impuesto cuando se vende con ganancia, aunque sea exigua. De ese modo entendemos también se vulneraría la Constitución al estar estableciendo una cuota del impuesto que no es proporcional con la manifestación de riqueza gravada con el mismo, produciéndose una clara vulneración del principio de capacidad económica.

Así la STC establece: “En suma la ley atribuye, en todo caso, un resultado positivo de incremento de valor por la aplicación de unas reglas de determinación de la base imponible que no pueden dejar de aplicarse, dado su carácter imperativo. No contempla la posible existencia de una minusvaloración al momento de la transmisión de los inmuebles, con lo que estaría haciendo depender la prestación tributaria de situaciones que no son expresivas de capacidad económica y, en consecuencia, estaría sometiendo a tributación manifestaciones de riqueza no ya potenciales, sino inexistentes o ficticias.”

Por tanto en caso de poder probar la existencia de una pérdida en el valor del bien inmueble trasmitido, deberemos solicitar que no se emita la correspondiente liquidación al municipio, e impugnarla en caso de que el Ayto. nos emita dicha liquidación de forma automática, como será lo más común. Para probar la existencia de una minusvalía en el valor deberemos acudir según los casos:

  • Si se trata de adquisiciones y transmisiones onerosas, habrá que estar en primer lugar a los precios consignados en las escrituras públicas, a lo que deberemos añadir los correspondientes gastos inherentes a las mismas, incluidos gastos de urbanización que afectan precisamente al incremento del valor del suelo.
  • En caso de adquisiciones y transmisiones lucrativas, la cosa no está tan clara, ya que el valor consignado en la escritura, es una cuantía fijada por las partes, sin que se acredite mediante forma de pago, al no existir contraprestación económica. Sin embargo entendemos que dicho valor será defendible a la hora de probar una minusvalía patrimonial, en el caso de no haber sido comprobados dichos valores por la Administración tributaria autonómica.

El problema reside en que el Tribunal Constitucional ha perdido una magnífica ocasión para declarar inconstitucional, no solo cuando existen pérdidas, sino también la fórmula de cálculo de la base imponible del mismo y por tanto la cuota tributaria, ya que es a todas luces inconstitucional, al no corresponderse con una manifestación de riqueza económica. Si es inconstitucional que un contribuyente pague plus-valía por la venta de un inmueble vendido con pérdidas, también es inconstitucional que se calcule la cuantía de la ganancia, no en base a la misma, sino en base a una calculo automático sobre el valor catastral y los años de permanencia, sin reflejar por tanto el verdadero incremento del valor de suelo, que es el hecho imponible gravado con el mismo. Siendo en mucho casos no solo ficticia la cuantía del incremento, sino totalmente desproporcionado a la elevación real del valor del suelo. No puede ser que en caso de perder por una venta de un inmueble 1.000 €, no se devengue el impuesto, y en caso de ganar 1.000 € se devengue el mismo con una cuota de 20.000 €. No es proporcional ni refleja precisamente el hecho que grava el impuesto, las plusvalías del suelo generadas por la actuación urbanística de la Administración.

Todo ello deriva del cálculo de la base imponible que realiza el art. 107 LHL, en el cual se fija la ganancia obtenido a través del valor catastral del suelo y los años de permanencia, sin que ello refleje ganancia real alguna. La fórmula tradicional empleada por las Administraciones para el cálculo de la BI es el siguiente:

Sin embargo una Sentencia del TSJ de Castilla la Mancha interpretaba el art. 107 de manera diferente para hacerlo más compatible con la naturaleza del impuesto y el art. 47 CE, a través de la formula: Vf= Vi (1+i x n)

Otra controversia planteada es sobre las plusvalías de suelo generadas por la actuación urbanística costeada por los propietarios del suelo (Programas de Actuación Integrada) en los cuales no se realiza el presupuesto de hecho que motiva el devengo del impuesto, ya que la Administración no ha costeado actuación alguna que genere plusvalía en el suelo del propietario. Este debate jurídico tampoco se ha solucionado, ya que la actuación urbanística ha influido en la liquidación del impuesto, de dos formas fundamentalmente: en la interrupción del periodo de permanencia para el cálculo de la base imponible (algunos Ayto no lo creen así), y en el cálculo de la existencia de ganancia o pérdida patrimonial.

Como decimos el TC ha perdido una buena oportunidad para arreglar este desaguisado de impuesto, ya que nuestro legislador se olvidó de él hace mucho tiempo. A ver si este debate creado a raíz de la sentencia sirve para realizar una verdadera modificación del impuesto para que grave las plusvalías de suelo reales generadas como consecuencia de la Administración y costeadas por la misma.

Mientras ello no suceda aconsejamos reclamar las liquidaciones de plus-valías en caso de pérdida patrimonial, así recurrir las liquidaciones elevadas calculadas según esta normativa que está actualmente en tela de juicio y pendiente de revisión integral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.